Dónde está el punto medio, el equilibrio, ese ni si ni no. Un tira y afloja.

Hoy tú eres mi inspiración, cielo.

Las personas necesitamos por naturaleza afecto, unos más y otros menos, pero lo necesitamos. ¿Podemos volvernos adictos al afecto? ¿Ser dependientes del cariño de los demás? ¿Nos obsesionamos con ser felices?

En este blog he hablado muchas veces de perseguir la felicidad. Pero tranquila, hay días de descanso. Días de permitirte estár triste y apagada. Cuando me siento mal por algún motivo, llego a sentirme “culpable” conmigo misma porque no estoy siguiendo ese propósito de ser feliz. Y entonces me digo:

-Calma nena. La felicidad no tiene por que ser un sentimiento constante y permanente. Date el placer de descansar y sentirte mimada para levantar el ánimo.

Personaliza tu vida. Quiero decir, haz tu felicidad a tu manera, a tu bonita forma de ver el día a día. No caigas en estereotipos y modela tu vida a tu antojo.

Puedo llegar yo aquí y escribirte los placeres de ser feliz, las mil y una vez que agradezco las cosas en mi día a día. Pero también me quejo del señor que me contestó borde, del mal humor de mi pareja hoy porque tiene hambre y de lo mal que me han salido las fotos porque hoy hace mal día (esto pasó justo ayer). Me quejo, me enfado conmigo misma o con el mundo entero y me siento triste muchas veces. Pero esta es mi medida de la felicidad. Tener un 90% presente que me gusta ser feliz, me hace sentir bien. Pero no sabes como de bien me sale soltar algún “palabro” por la boca y decir al mundo lo “desgraciada” que soy en un determinado momento.

Y aquí entra en acción el afecto. El propio, pero más aún el de los demás. ¿Qué entendemos por afecto? Podemos caer en lo cotidiano de un beso o un abrazo, pero, vayamos más allá.

Un “Buenos días, ¿Qué tal estás?” “¿Qué tal te ha ido el día” Últimamente te noto más animada, ¿Eres feliz?” “Que bien has educado en esto a tus hijos, lo estás haciendo muy bien” “Me has ayudado mucho en esto, gracias” “Me encantaría que me acompañaras a comprar unos zapatos”

A mi personalmente me encantan los “Hoy me he acordado de ti” y que el motivo sea algo bonito, ¡Faltaría más!. Los “Te echamos de menos”. Son detalles, sin más, pero que hace que la otra persona se sienta querida, arropada. Preguntas que no se piden, pero se necesitan…

Practica el afecto

Ama, ámate y siempre ama. Desde el amor, todo se puede.

Que tengas una bonita semana. Muchas gracias por leerme y de todo corazón deseo que disfrutes con cada lectura. Con esto declaro más que oficialmente inaugurado…. ¡El fin de semana! 

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Escrito por:Ana

3 respuestas a “Déjate querer, pero quiéreme.

  1. Pingback: Es que, Te quiero.

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